Agresividad
Cuando su perro gruñe, marca o muerde.
Gruñir, marcar o morder es la parte más fuerte de un aviso. Casi siempre hay miedo, dolor o algo que teme perder, y se trabaja con la seguridad primero.
- Seguridad desde el primer día
- En su casa, con toda la familia
- Con su veterinario cuando hace falta

¿Reconoce a su perro en alguna de estas?
- Gruñe, enseña los dientes o se queda tieso cuando alguien se acerca.
- Ya marcó o mordió a una persona o a otro perro.
- Muerde cuando lo tocan, lo cargan o lo mueven de un lugar.
- Cuida su comida, sus juguetes o su cama.
- Cuando está alterado, muerde a quien tenga más cerca.
- Cambió de carácter de un momento a otro.
Casi nunca es «un perro malo».
La agresión es la parte más fuerte de un aviso que empieza mucho antes: girar la cabeza, lamerse la nariz, quedarse tieso, gruñir. Detrás casi siempre hay una de estas cuatro.
Miedo
El perro que no puede alejarse de lo que lo asusta, y lo aleja a mordidas. Es la causa más común.
Algo que cuidar
Su plato, un hueso, el sillón. El perro que teme perderlo avisa, y si el aviso no sirve, sube de escalón.
Dolor o malestar
Un perro al que algo le duele tolera menos. Si la agresión apareció de repente, el primer paso es el veterinario.
Una descarga en quien está cerca
El perro alterado con otro perro o con algo detrás del portón, que muerde la mano que tiene más cerca.
Seguridad primero, y después cambiar lo que siente.
Seguridad desde el primer día
Antes de cualquier ejercicio, acordamos cómo evitar que vuelva a pasar mientras avanzamos: qué situaciones se evitan, qué se separa, reglas claras para los niños y, si hace falta, un bozal que su perro aprende a recibir como algo bueno, nunca como castigo.
El análisis
En la primera sesión, de 90 minutos, conozco a su perro en su casa. Reconstruimos cada incidente: qué pasó antes, a quién, dónde y qué avisos dio. Y hago la medición de partida, siempre igual, para ver cómo cambia semana a semana.
Descartar dolor
Si la agresión apareció de repente, o en un perro adulto que antes no la tenía, le pido que el veterinario lo revise. Cuando hay algo médico, trabajo el plan de conducta en conjunto con su veterinario.
Cambiar lo que siente
Es desensibilización sistemática y contracondicionamiento: lo que provoca el aviso se presenta a una distancia o intensidad que su perro tolera, junto con algo que disfruta, y se acerca de a poco. Así eso deja de anunciar amenaza.
Enseñarle qué hacer en vez
Un lugar propio donde nadie lo molesta, cambiar las cosas en vez de quitárselas, y conductas tranquilas que le funcionan mejor que el gruñido. Y a la familia, a leer los avisos bajitos para actuar antes.
Le digo con honestidad lo que veo desde la primera sesión. Muchos casos mejoran mucho; en algunos, sobre todo con miedo profundo o una agresión de años, el objetivo realista es una vida más tranquila y segura para todos, con manejo. Y si su caso necesita a alguien más, también se lo digo.
Se trabaja en su casa, con toda la familia.
Individual a domicilio
US$850
Consulta inicial de 90 minutos y siete sesiones de 75, en su casa. Cada semana usted recibe por escrito qué se hizo, qué cambió y qué sigue.
Cinco cosas que puede hacer ya.
- No castigue el gruñido. El gruñido es un aviso: «no quiero morder, por favor no siga». Si se castiga, el perro deja de avisar, no de morder.
- Evite lo que lo provoca, por ahora. Cada vez que llega al gruñido o a la mordida, lo practica. Mientras empezamos, dele distancia a eso que lo altera.
- Anote cada incidente. Qué pasó justo antes, con quién, dónde y qué hizo su perro. Es lo más útil que me puede mostrar.
- Nunca le quite algo a la fuerza. Si tiene algo que no debe, ofrézcale algo mejor a cambio. Quitarle cosas es la forma más rápida de enseñarle a cuidarlas.
- Niños: mirando o separados. Si usted no puede estar mirando, el perro y el niño no están juntos: una reja, otro cuarto, la transportadora.
Si mordió con herida, o si hay niños en la casa.
Si su perro ya mordió con herida, a una persona o a otro perro, mantenga separados a los involucrados y escríbame antes de volver a juntarlos. Si la mordida fue a un niño, el perro y el niño no están juntos hasta que lo veamos. Y si la agresión apareció de repente, hable también con su veterinario.
Lo que más me preguntan sobre la agresividad.
¿Es un perro dominante?
La idea del «perro dominante» o «alfa» viene de lobos en cautiverio y la ciencia la dejó atrás hace décadas. Detrás de casi toda agresión hay miedo, algo que cuidar o dolor, y eso se trabaja con aprendizaje, no con imponerse.
¿Sirve un collar de ahorque, de púas o eléctrico?
Nunca los uso. Pueden callar el aviso un rato, pero dejan el miedo intacto, y un perro que ya no avisa muerde sin previo aviso. Es lo contrario de lo que buscamos.
¿El bozal es un castigo?
No, si se enseña bien. Se le presenta como algo bueno, con premios, de a poco, hasta que su perro mete la cara solo. Es una herramienta de seguridad que deja trabajar tranquilos a todos.
¿Tengo que regalarlo?
Es la última opción, y nunca se decide en la primera semana. Primero evaluamos qué pasa, por qué, y el riesgo real para cada persona que vive en la casa, sobre todo niños y adultos mayores. Con eso se ve si en su casa se puede trabajar y manejar con seguridad. Si no, lo hablamos con honestidad. Y conviene saberlo antes: no es fácil encontrar una familia preparada para un perro con agresividad, así que regalarlo no siempre resuelve el problema; a veces solo lo cambia de casa.
¿Cuánto tarda?
Depende de la causa, de cuánto tiempo lleva pasando y de la constancia en casa. Los cambios de emoción toman meses, no semanas, y se lo digo desde el principio. Usted ve el avance cada semana en los números.
Voy a su casa en Alajuela, Heredia o San José.
Cuénteme qué pasó, con quién y desde cuándo. Si hubo una mordida, dígame cómo están todos.
Miedo a la pólvora →
Tiembla, se esconde o intenta escaparse con los ruidos fuertes.
Ansiedad por separación →
Llora, destruye o se orina cuando se queda solo.
Reactividad →
Ladra, jala o se lanza al ver otro perro.
Conducta destructiva →
Rompe cojines, muebles o puertas.
Problemas de convivencia →
Sus perros pelean, o gruñe por la comida, el sillón o con los niños.
Obediencia →
Que le entienda en la casa y en la calle: básica, intermedia y avanzada.
Un cachorro recién llegado →
Las primeras dos semanas en casa, día a día.
Todos los casos y programas →
Los precios y todo lo que incluye cada programa.