Obediencia

Obediencia: que su perro le entienda, en la casa y en la calle.

No es para que haga trucos: es para que usted y su perro se entiendan, en la casa y en la calle.

  • Básica, intermedia y avanzada
  • En la casa y en la calle
  • Refuerzo positivo, medido
Jairo Sánchez en un parque, con la correa en la mano, dando una señal a una perra que lo mira atenta, en blanco y negro.

Para quién es

¿Le pasa alguna de estas?

  • Jala la correa en cada paseo.
  • No viene cuando lo llama, sobre todo en el parque.
  • Salta encima de usted o de las visitas.
  • Sale disparado apenas se abre el portón.
  • En la sala le hace caso, pero en la calle es otro perro.
  • Ya tiene las bases y usted quiere más: distancia, duración y distracciones.

Tres niveles

Se empieza donde está su perro, no donde dice la edad.

En la primera sesión veo qué hace ya y qué no. Muchos perros tienen partes de un nivel y partes de otro, y el plan se arma con eso.

  • Básica

    Lo de todos los días: sentarse, acostarse, quedarse hasta que usted lo libere, mirarlo a usted, bajarse del sillón y venir cuando lo llama. Más la correa floja y salir por el portón con calma. En la sala primero, después en el patio.

  • Intermedia

    Lo mismo donde de verdad cuesta: la acera, el parque, con otro perro a la vista. Más duración, más distancia, y el llamado en el parque con correa larga.

  • Avanzada

    Trabajo a distancia y con distracciones altas, y el llamado sin correa en un lugar cerrado, cuando ya sale nueve de cada diez con la correa arrastrando. Es para el perro que ya tiene las bases.

Cómo se enseña

Cinco herramientas, las mismas para todo.

  1. 01La medición

    Al empezar cada sesión, en frío y siempre igual: de cada diez veces, cuántas lo hace. O cuántas pasadas de cada cinco camina con la correa floja. Ese número es el que usted ve cambiar semana a semana.

  2. 02Una palabra que marca y un pago que importa

    Una palabra corta, dicha en el segundo exacto en que su perro hace lo correcto, siempre seguida de un premio. Y el premio es lo que a su perro le importa: comida, juego, salir, su voz. Con el tiempo se paga de a ratos, y así la conducta se hace más fuerte.

  3. 03Sesiones de tres minutos

    Un perro aprende en ráfagas cortas. Cinco sesiones de tres minutos en el día valen más que una de quince, y su perro termina cada una queriendo más.

  4. 04Un escalón a la vez

    Cuando un escalón sale nueve de cada diez, se sube uno. Si baja de siete, se baja uno. Y se sube una sola cosa a la vez: distancia, duración o distracción. Así se pasa de la sala al parque sin que el perro se pierda.

  5. 05Toda la familia, las mismas palabras

    Si cada persona dice una palabra distinta, el perro tiene que aprender tres y no aprende ninguna. Las reglas y las palabras se acuerdan una vez, y se pegan en la refrigeradora.

Lo que su perro aprende en la sala no pasa solo a la calle: cada lugar nuevo es un escalón. Por eso se practica en distintos lugares, y le digo desde el principio qué parte cubre el programa y qué parte sigue después.

Los programas

Dos formas de trabajarlo.

  • Individual a domicilio

    US$850

    8 sesiones · dos pagos de US$425

    Para la obediencia básica e intermedia, en su casa y su calle. Consulta inicial de 90 minutos y siete sesiones de 75.

  • Plan Avanzado

    6 u 8 sesiones · con evaluación

    Para el perro que ya tiene las bases, con SmartPet o con otro profesional. La primera sesión es la evaluación y va incluida; si su perro todavía no da el nivel, se cambia el plan y lo pagado se abona.

En los dos, usted recibe por escrito qué se hizo, qué cambió y qué sigue. Ver todo lo que incluye cada programa →

Desde hoy, en casa

Cinco cosas que puede hacer ya.

  1. Cargue una palabra. Tres días, veinte veces al día: dice «sí» y le da un premio, sin pedirle nada. Cuando su perro voltee buscando el premio al oírla, está lista.
  2. Premios del tamaño de una uña. Su perro no trabaja por cantidad, trabaja por cuántas veces gana. Muchos premios chiquitos enseñan más que pocos grandes.
  3. Diga la palabra una sola vez. Si no lo hace, espere tres segundos y ayúdelo como al principio. Cada vez que la repite, le enseña que la primera no cuenta.
  4. Con la correa tensa, no se avanza. Cuando jala, usted se detiene. Cuando la correa se afloja, siguen caminando. Anote cuántas veces se detuvo en la cuadra.
  5. No use el llamado para terminar lo bueno. Si cada vez que lo llama se acaba el parque, su perro aprende que venir no le conviene. Llámelo, páguele bien, y déjelo seguir jugando.

Cuando no es obediencia

Si detrás hay miedo, ninguna orden lo resuelve.

Un perro que jala hacia otro perro para ladrarle, que no viene porque tiene miedo o que salta encima de la gente por nervios no necesita más obediencia: necesita que se trabaje lo que siente. Eso lo veo en la primera sesión, y si es el caso, el plan se arma para eso. Vea reactividad y miedos.

Preguntas frecuentes

Lo que más me preguntan sobre la obediencia.

¿No se vuelve un perro que solo obedece si hay comida?

Solo si el premio se le enseña antes de pedirle algo. Primero se pide, el perro lo hace, y después aparece el premio. Y con el tiempo se paga de muchas formas: la puerta que se abre, la pelota, su voz. Así su perro trabaja aunque usted no tenga nada en el bolsillo.

Mi perro ya es adulto. ¿Todavía aprende?

Sí. Un perro aprende hasta el último día. Lo que cambia es la velocidad, porque el hábito viejo tiene muchas repeticiones de ventaja. Es más lento, no más difícil.

¿Por qué en la casa me hace caso y en la calle no?

Porque en la calle el escalón es mucho más alto. No es terquedad: le están pidiendo lo mismo con diez veces más distracciones. Se sube de a poco, lugar por lugar.

¿Usa collar de ahorque, de púas o eléctrico?

Nunca. En algunos casos uso una guía breve de la correa, con arnés, explicada antes de usarla. Pero lo que enseña es el refuerzo: un perro asustado deja de probar cosas, y un perro que no prueba no aprende.

¿Las palabras van en español o en otro idioma?

Le recomiendo otro idioma: PLATZ para acostarse, FOCUS para que lo mire, FREE para decirle que terminó, OFF para que se baje. Nadie las dice por accidente en una conversación y no se parecen a otras palabras que su perro oye en la casa. Pero es su decisión: si prefiere sentarse, acostarse o venga, también funciona. Lo importante es que toda la familia use las mismas.

¿Cuánto tarda?

Las conductas de la vida diaria, en la casa, en unas semanas de práctica constante. Un llamado confiable en el parque toma unos dos meses, escalón por escalón. Usted ve el avance cada semana en los números.

Voy a su casa en Alajuela, Heredia o San José.

Cuénteme qué le gustaría que su perro hiciera, y dónde le cuesta más.

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