Conducta destructiva
Cuando su perro destruye la casa.
No lo hace por venganza: le sobra energía, o está angustiado. Lo primero es saber cuál de las dos es.
- ¿Aburrimiento o angustia?
- Nariz, masticar y rutina
- En su casa

¿Reconoce a su perro en alguna de estas?
- Deshace cojines, zapatos, controles o lo que encuentre.
- Muerde muebles, marcos de puertas o paredes.
- Escarba el jardín o saca la tierra de las macetas.
- Rompe cuando se queda solo, o también con usted en la casa.
- Agarra cosas y sale corriendo para que lo persigan.
- Es cachorro o adolescente y todo le cabe en la boca.
El mismo cojín deshecho, cuatro razones distintas.
Por eso lo primero no es un ejercicio: es saber cuál de estas es. Al perro aburrido más paseo y más nariz lo arreglan en pocas semanas. Al angustiado, más paseo no le hace nada.
Energía que sobra
Un perro hecho para buscar, olfatear y masticar, con un día que no le da nada de eso. Tarda en empezar: huele, se acuesta, se aburre, y encuentra lo más divertido.
Angustia al quedarse solo
Empieza en los primeros minutos, llora o jadea, y rompe salidas: la puerta, la ventana, el portón. No está jugando: está desesperado.
La edad
El cachorro explora con la boca y le están saliendo los dientes; el adolescente vuelve a probarlo todo. Es de la etapa, pero lo que practique en esa etapa se queda.
Un juego que aprendió
Si cada vez que agarra un zapato la casa entera sale detrás de él, robar se volvió el mejor juego del día.
Que tenga qué hacer, y que lo que haga sea lo correcto.
El análisis
En la primera sesión, de 90 minutos, conozco a su perro en su casa y revisamos juntos un video de la casa sin usted. Hago la medición de partida, siempre igual, para ver semana a semana cómo cambia. En la segunda sesión queda claro si es aburrimiento o angustia, y el plan sigue el camino que corresponde.
Nariz y cabeza, todos los días
La misma comida de siempre, entregada de otra forma: escondida por la casa, en una caja con papel, en un juguete que la suelta de a poco. Diez minutos de buscar cansan más que media hora de bola, y dejan al perro tranquilo en vez de acelerado.
Qué sí puede morder
Masticar calma a un perro, y si no tiene qué, mastica lo que hay. Se le da algo propio, seguro y que le importe, sobre todo en los momentos en que usted necesita que esté tranquilo. Qué cosa exactamente es tema de su veterinario.
La casa a prueba mientras aprende
Cada vez que rompe algo, practica romper. Mientras el plan avanza se guarda lo que se puede dañar, se cierran algunos cuartos y el perro tiene un lugar propio. No es para siempre: es para que no practique lo que no queremos.
Cambiar en vez de perseguir
Cuando agarra algo que no es suyo, no se le quita a la fuerza ni se le persigue: se le ofrece algo mejor a cambio, y a veces se le devuelve. Así aprende que soltar es buen negocio y el robo deja de ser un juego.
Si el video muestra angustia, el trabajo pasa a ser el de la ansiedad por separación: ausencias tan cortas que su perro las tolera, que se alargan poco a poco.
Se trabaja en su casa, que es donde pasa.
Individual a domicilio
US$850
Consulta inicial de 90 minutos y siete sesiones de 75, en su casa. Cada semana usted recibe por escrito qué se hizo, qué cambió y qué sigue.
Cinco cosas que puede hacer ya.
- Grabe media hora. Un día normal, con el celular grabando la casa sin usted. Fíjese a qué minuto empieza y qué rompe. Si empieza en el minuto uno y rompe la puerta, es otra cosa que si empieza a los veinte y rompe un cojín.
- Una semana sin plato. La ración de siempre, pero escondida, en una caja o en un juguete. Anote cuántos minutos tarda en comer.
- Paseo de olfato antes de salir. Quince minutos, dejando que él escoja por dónde ir. Un perro que olió llega a la casa listo para dormir.
- Tres juguetes, no diez. Diez juguetes siempre a mano son cero juguetes interesantes. Tres a la vez, y cada semana se cambian.
- No lo regañe al llegar. Su perro no relaciona el regaño con lo que rompió hace horas. Lo que aprende es que su llegada a veces da miedo.
Si empezó de repente, o se traga lo que rompe.
Si su perro adulto empezó a destruir de un día para otro, o se traga pedazos de lo que rompe, hable primero con su veterinario. Hay molestias y dolores que se ven así desde afuera, y un objeto tragado es una urgencia. Cuando el veterinario descarta lo médico, trabajamos la conducta.
Lo que más me preguntan cuando un perro destruye.
¿Lo hace por venganza, porque lo dejé solo?
No. Para vengarse, un perro tendría que pensar «esto le va a doler a él», y eso no está en su cabeza. El cojín deshecho es aburrimiento o angustia. Leerlo como venganza lleva a castigar, y castigar empeora las dos.
¿Con más ejercicio se arregla?
Si es aburrimiento, ayuda mucho, sobre todo el de nariz: buscar, olfatear, masticar. Correr una hora detrás de la bola hace un perro con más condición física y más acelerado. Y si es angustia, más ejercicio no cambia nada.
¿Le traigo otro perro para que lo acompañe?
No por esa razón. Un perro aburrido con otro perro son dos perros aburridos, y uno angustiado sigue angustiado. Un segundo perro es porque usted quiere dos.
¿Lo encierro en una jaula mientras no estoy?
Un lugar propio, enseñado como algo bueno, ayuda a muchos perros. Pero encerrar a un perro angustiado sin trabajar la angustia puede hacer que se lastime tratando de salir. Primero se averigua cuál es el caso.
¿Cuánto tarda?
Si es aburrimiento, con constancia en casa suele cambiar en pocas semanas. Si es angustia, toma bastante más, y se lo digo desde el principio. En los dos casos usted ve el avance cada semana, medido.
Voy a su casa en Alajuela, Heredia o San José.
Cuénteme qué rompe su perro y cuándo. Si tiene un video de la casa sin usted, mejor.
Miedo a la pólvora →
Tiembla, se esconde o intenta escaparse con los ruidos fuertes.
Ansiedad por separación →
Llora, destruye o se orina cuando se queda solo.
Reactividad →
Ladra, jala o se lanza al ver otro perro.
Agresividad →
Gruñe, marca o muerde a personas o a otros perros.
Problemas de convivencia →
Sus perros pelean, o gruñe por la comida, el sillón o con los niños.
Obediencia →
Que le entienda en la casa y en la calle: básica, intermedia y avanzada.
Un cachorro recién llegado →
Las primeras dos semanas en casa, día a día.
Todos los casos y programas →
Los precios y todo lo que incluye cada programa.