Etólogo o adiestrador
Etólogo o adiestrador: cuál necesita su perro
Su perro no obedece, o su perro tiene miedo. No es el mismo problema, y no se resuelve con el mismo trabajo.
- Enseñanza o comportamiento
- Qué preguntar antes de contratar
- Cuánto cuesta en Costa Rica

El adiestramiento enseña. La etología explica y cambia.
Mucha gente llega a buscar «un adiestrador» porque es la palabra que conoce. A veces es exactamente lo que necesita. Otras veces el perro ya sabe lo que le piden y aun así no lo hace, porque hay algo que siente antes de decidir. Esta página es para que usted sepa en cuál de los dos casos está antes de contratar a nadie.
El adiestramiento enseña: le da al perro palabras de trabajo y le muestra qué hacer con ellas. La etología explica y cambia: estudia por qué el perro se comporta así y modifica lo que el estímulo significa para él.
Un perro que nunca aprendió a caminar con la correa floja necesita que alguien se lo enseñe. Un perro que camina perfecto hasta que aparece otro perro y entonces se lanza no tiene un problema de enseñanza: tiene una emoción que se activa antes de que usted alcance a decir nada.
Cómo saber en cuál de los dos casos está su perro.
Probablemente es enseñanza
- El perro nunca aprendió lo que usted le pide.
- Lo hace bien en casa y se le olvida en la calle, pero sin miedo ni tensión.
- Responde cuando hay comida y deja de responder cuando no.
- Es un cachorro y todo está por construirse.
Probablemente es comportamiento
- Hay miedo, temblor, esconderse, buscar la salida.
- Hay gruñido, ladrido o lanzarse, siempre ante lo mismo.
- Se queda solo y destruye, llora o se orina, aunque ya sepa dónde hacerlo.
- El perro obedece bien casi siempre, y falla exactamente en la situación que a usted le preocupa.
- Pasó algo y desde entonces no es el mismo.
Si marcó algo de la segunda lista, enseñar más fuerte no lo va a resolver. La conducta que usted ve es la salida de algo que el perro siente, y el trabajo empieza por ahí.
Qué hace un etólogo que una clase de obediencia no hace.
El análisis antes del plan
Antes de trabajar hay una consulta de noventa minutos en su casa, donde ocurre el problema. Ahí se observa al perro, se escucha a la familia y se arma el análisis. Sin eso, cualquier plan es una receta general aplicada a un animal que nadie estudió.
Separar dos perros que se ven igual
Dos perros se lanzan hacia otro perro con la misma fuerza. Uno quiere llegar. El otro querría irse y no puede, porque la correa o la verja le quitaron esa opción. Se ven idénticos y necesitan caminos opuestos: al segundo, darle acceso al otro perro es entregarlo en el estado que produce la pelea.
La pregunta que los separa es «¿quiere llegar, o no puede irse?», y se contesta mirando dos cosas: qué hace cuando el otro perro se va, y qué hace si se le abre la salida. El que quería llegar se queda enganchado. El que no podía irse se sacude y vuelve a oler el suelo.
Esa distinción es trabajo de comportamiento. No aparece en una clase de grupo.
Cambiar lo que el estímulo significa
El marco del trabajo es la desensibilización sistemática y el contracondicionamiento: exponer al perro al estímulo que hoy le cuesta, en intensidades que sí puede manejar, y cambiar lo que ese estímulo significa para él. Dentro de ese marco se usan técnicas de aprendizaje, y el refuerzo es la base y la mayor parte del programa. Cada caso lleva una mezcla distinta, que se define después de evaluar al perro.
Un número, no una impresión
Cada sesión empieza con una medición en frío, de tres a cuatro minutos, en las mismas condiciones. Un solo número por camino: los metros a los que el perro todavía acepta comida, o las pasadas que logra sin tensar la correa, de cada cinco. Así el avance se ve, y cuando no hay avance también se ve.
En Costa Rica, qué preguntar antes de contratar.
En Costa Rica ni «etólogo» ni «adiestrador» están regulados como profesión. Cualquiera puede usar las dos palabras. Por eso conviene preguntar cosas concretas, a mí o a quien usted esté considerando:
- ¿Dónde estudió, y cómo se llama el programa? Un nombre de institución y de programa es verificable. «Años de experiencia» no lo es.
- ¿Cómo va a evaluar a mi perro antes de empezar? Sin una evaluación previa, lo que recibe es un plan general.
- ¿Qué equipo usa? La respuesta tiene que incluir qué equipo no usa, y por qué.
- ¿Cómo voy a saber si estamos avanzando? Si la respuesta es «usted lo va a notar», no hay una medición.
- ¿Qué pasa si mi perro no es un caso suyo? Un profesional sabe dónde termina su campo.
Jairo Sánchez Sánchez, etólogo.
Formación en Etología Animal Aplicada, TECH, y Psicología y Adiestramiento Canino, UACA. Más de 10 años de práctica y más de 200 perros atendidos. Trabaja a domicilio en Alajuela, Heredia y San José. Otras provincias, por consulta y con recargo de transporte.
El etólogo, el médico veterinario y el nutricionista.
Son tres campos distintos que se complementan, y conviene saber a quién le toca qué.
El etólogo
Ve el comportamiento: por qué el perro hace lo que hace y cómo cambiarlo.
El médico veterinario
Ve la salud. Muchas conductas que parecen de carácter son dolor. Cuando un caso tiene componente médico, lo trabajo en conjunto con su veterinario.
El nutricionista veterinario certificado
Ve la alimentación. Es su campo, y a él se refiere cualquier pregunta de dieta.
Cómo trabajo yo.
Individual a domicilio
US$850
La primera es la consulta inicial, de noventa minutos, con el análisis del caso. Las siguientes son de setenta y cinco minutos. Dos pagos iguales: la mitad antes de la primera sesión y la mitad el día de la cuarta.
Grupo de socialización
US$550
En Alajuela, de ocho sesiones y hasta cuatro perros, en dos pagos iguales.
La consulta inicial suelta vale US$106 y, si usted sigue con el programa, se descuenta del primer pago, porque es la sesión 1 de las 8 y no una sesión aparte.
Cada semana usted recibe por escrito qué se hizo, qué cambió y qué sigue.
Y un dato que prefiero decir antes de cobrar y no después: el programa de ocho sesiones lleva a generalización alrededor de un tercio del método, 126 de 363 bloques. Es un avance real y medible, y no es el camino completo. Con el seguimiento de ocho sesiones se llega a 284, cerca de un 78 por ciento. Si alguien le ofrece un perro terminado en ocho sesiones, vale la pena preguntarle cómo lo mide.
Lo que no se negocia
Nunca collares eléctricos o de descarga, de púas ni de ahorque, ni golpes, gritos o técnicas cuyo propósito sea intimidar. En algunos casos se usa una guía breve de la correa, siempre con correa y arnés, y siempre explicada a usted antes de usarla.
Lo que más me preguntan.
¿Un etólogo también enseña obediencia?
Sí. Cada palabra de trabajo es un canal para comunicarse con el perro y una forma de guiarlo: tiene un mecanismo, que es cómo aprende el perro, y un protocolo, que es el orden en que se enseña. En un caso de comportamiento la enseñanza entra cuando el perro ya puede aprender, no antes.
¿Necesito que mi veterinario me refiera?
No. Usted puede escribirme directamente. Si en la consulta aparece algo que apunta a dolor o a una condición médica, se lo digo y lo coordinamos con su veterinario.
¿Cuánto cuesta trabajar con un etólogo en Costa Rica?
Conmigo, el programa individual a domicilio son ocho sesiones por US$850, en dos pagos de US$425. El grupo de socialización en Alajuela son ocho sesiones por US$550, en dos pagos de US$275. La consulta inicial de noventa minutos vale US$106 y, si sigue con el programa, se descuenta del primer pago. Los precios están en dólares; si paga en colones se usa el tipo de cambio de venta del Banco Central del día del pago.
¿Cómo sé si quien contrato está formado en etología?
Pida el nombre de la institución y del programa, y búsquelo. En mi caso: Etología Animal Aplicada en TECH y Psicología y Adiestramiento Canino en la UACA. Un profesional serio le da esos dos datos sin que usted insista.
¿En cuánto tiempo voy a ver un cambio?
Depende del motivo. Los casos de miedo, agresividad, ansiedad y reactividad llevan cuatro semanas por nivel; los más sencillos, dos. Lo que sí le puedo decir desde la primera semana es en qué número está su perro y hacia dónde se está moviendo, porque se mide en cada sesión.
¿Y si mi perro necesita un adiestrador y no un etólogo?
Se lo digo en la consulta, y le explico qué buscar. Es parte de lo que usted paga por esa hora y media.
¿Quiere saber en cuál de los dos casos está su perro?
Escríbame por WhatsApp al +506 7196 3938 y cuénteme qué está pasando en su casa.
Miedo a la pólvora →
Tiembla, se esconde o intenta escaparse con los ruidos fuertes.
Ansiedad por separación →
Llora, destruye o se orina cuando se queda solo.
Reactividad →
Ladra, jala o se lanza al ver otro perro.
Agresividad →
Gruñe, marca o muerde a personas o a otros perros.
Conducta destructiva →
Rompe cojines, muebles o puertas.
Problemas de convivencia →
Sus perros pelean, o gruñe por la comida, el sillón o con los niños.
Obediencia →
Que le entienda en la casa y en la calle: básica, intermedia y avanzada.
Un cachorro recién llegado →
Las primeras dos semanas en casa, día a día.
Todos los casos y programas →
Los precios y todo lo que incluye cada programa.